Conjetura electoral 2024 y reelección presidencial

En Editorial - General  por

Las venideras elecciones del año 2024, aunque parezca extemporáneo vaticinar con certeza sus posibles resultados, el actual panorama nos conduce a colegir que de los tres partidos que se disputarán la presidencia de la República (PLD, PRM y FP), dos de ellos tienen sus seguros candidatos: el Dr. Leonel Fernández, por la Fuerza del Pueblo; y el Lic. Luís Abinader, por el Partido Revolucionario Moderno; ninguno tiene contrincantes a lo interno que pudieran remotamente disputarles esas nominaciones.

En el caso del Partido de la Liberación Dominicana, las cosas son diferentes; el proceso interno será polarizado entre la ex vicepresidente, dra. Margarita Cedeño; y el actual alcalde de Santiago de los Caballeros, Lic. Abel Martínez Durán; sin embargo, conforme a lo que proyectan ambos aspirantes, no es difícil  presagiar con todo razonamiento lógico, quién encabezará la boleta del partido fundado por Juan Bosch. El PLD salió del poder en el año 2022 con una percepción que tardaría 20 años fuera del poder; hoy sin embargo, se encasilla junto al PRM y FP, entre las reales opciones de poder para el próximo certamen electoral.

A pesar de la inexperiencia del actual jefe del Estado, de la ineptitud de algunos de sus funcionarios, del alto costo de la vida, de las desacertadas y reversadas medidas implementadas por el gobierno; de los actos de corrupción que se han expuesto; lo cierto es que existe una elevada posibilidad de reelección del presidente Abinader; tan alta que solo el expresidente Danilo Medina (como key person) posee en sus manos las herramientas para impedirlo. Sin embargo, para que tal acontecimiento pueda producirse, deberán suscitarse previamente varias condicionantes, una de las cuales que no surque ese camino, será la diferencia.

El presidente Balaguer, como gran conocedor de la idiosincracia del elector dominicano, decía que en este país las elecciones se ganaban o perdían en los últimos 3 meses del proceso electoral (valga el ejemplo de las elecciones del 2012). El dominicano aún vota por una ración alimenticia del Plan Social, un picapollo y RD$500.00; esos elementos le están reservados al gobernante de turno. Si es cierto que la mayoría del pueblo percibe a este gobierno como muy malo, no menos cierto es que el presidente Luís Abinader es asimilado como uno de los hombres más íntegros y correctos que ha pasado por la Presidencia; con el cambio de todos esos malos funcionarios que tanto daño hacen a esta gestión y al país, estaría el aspirante a la reelección ofreciendo nuevas esperanzas para un real y verdadero cambio.

ESCENARIO DE PRIMERA VUELTA

En esta etapa del proceso, dos partidos (PRM y FP) tendrán sus candidatos con los votos unificados de sus respectivas organizaciones, ya que al no tener internamente quién les dispute la nominación (y si le tienen lo harán por mero formalismo), no lidiarán con crisis interna; el PLD por el contrario, para competir bajo esas condiciones tendría que reformarse la Constitución y llevar como candidato a Danilo Medina; sin embargo, lo que se percibe hasta ahora es que las fuerzas internas se polarizarán entre Abel Martínez y Margarita Cedeño. Sea cual fuere que obtenga la nominación, dejará sembrado en el otro el sabor amargo de la derrota y la posibilidad que haga «amarres» conspiradores tras batidores con otra fuerza electoral.

Partiendo de lo anterior, hay varias fórmulas cuyas variantes tendrían que ser despejadas:

a) LUIS ABINADER Y LEONEL FERNÁNDEZ como candidatos a enfrentarse en una segunda vuelta. En política se hace lo que conviene y no lo que se quiere. El que vaya a ganar tendrá que contar con el apoyo del PLD. Ello sin embargo, dependería en gran manera del porcentaje que obtenga cada uno; partiendo que el PRM obtuviese un 10% o más por encima de la FP, tendríamos a un Danilo Medina (como líder del PLD) entre la disyuntiva de brindar su apoyo al que lo sacó del poder y metió presos a sus hermanos y colaboradores íntimos; o a quien considerará haber conspirado para sacarlo del poder. Por otro lado tendríamos un Comité Político sediento de poder, que solo velaría por sus intereses personales; en otro extremo estaría el descalificado candidato presidencial; y por último, al ex-precandidato. ¿Por dónde se orientaría ese apoyo?

El que conoce a Leonel Fernández, sabe que es quien más capacidad de amarre posee; es capaz de cederle al CP del PLD el 90% de los ministerios a cambio de obtener su apoyo; el CP, entendiendo es lo que más les conviene a ellos y «al partido», no dudarán en pactar con Leonel. ¿Y Danilo?; ¿y Margarita?; ¿y Abel?; ¿y algunos miembros del CP que amarrarían sus chivas en la parcela contraria? Danilo Medina es el líder indiscutible del PLD y sería quien tenga en sus manos la llave maestra para ceder el triunfo a cualquiera de esos dos candidatos; el PLD es un partido de línea y obedecen a su líder, no al Comité Político.

b) LUÍS ABINADER Y (ABEL O MARGARITA), quedando descalificado Leonel Fernández. En este caso particular, en principio Leonel se abriría a quien mejor oferta le haga; sin embargo, en sus adentros tendría la firme decisión de pactar con el oficialismo por razones que todos conocemos; en primer lugar, Abel había sido siempre un discípulo suyo; jamás le perdonará no haberle seguido hacia la Fuerza del Pueblo; en segundo lugar, si fuese Margarita, si siendo líder del PLD nunca le interesó fuera candidata presidencial (aún cruzándose de brazos), mucho menos le interesaría hacerla presidente de la República; su generosidad y desprendimiento no alcanzan ese umbral.

Visto lo anterior, al PLD no le convendría bajo ninguna circunstancia someterse a un proceso de elecciones primarias que le acarrearía profundas heridas que no cicatrizarían antes de las elecciones generales. Deberían hacer tres encuestas y que los pre candidatos que no resultaren favorecidos, se fundan en un abrazo con el ganador y salgan a las calles a buscar los votos para quedar en un primer lugar, y coqueteando con el umbral de la mayoría absoluta, ya que cualquier votación por debajo del 40%  (aún obteniendo el primer lugar), sería crónica de una muerte anunciada.

No importa lo que digan o hagan el PLD y la FP, si Danilo y Leonel no se ponen de acuerdo y surcan el camino en la misma dirección y el mismo sentido (sin importar quién sea el candidato), la reelección del presidente Abinader será cuestión de esperar el 16 de agosto a las 10:00 de la mañana. Sería un escenario en donde a ambos les tocaría tragar vidrio, pero deberían enterrar el ego y el resentimiento para que antepongan los intereses del país y de sus respectivas organizaciones políticas, por encima de sus apetencias personales. Como diría el doctor Joaquin Balaguer: «la suerte está echada». Sin embargo, todo lo anterior no son mas que conjeturas desde la óptica del autor.

Autor

Cristian Hidalgo

Escritor, Ingeniero Civil de profesión y Realtor de oficio. Desarrollador de proyectos inmobiliarios, Asesor de Fideicomisos, Ley 189-11

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