Prof. María Isbelia A. de Alfonzo

ANCIANO ESCARABAJO

En Opinión  por

(Relato Artístico)

La brisa sopla insistentemente sobre sus sienes blancas perturbando con solícito  candor la razón y sinrazón de los estragos mentales del inquieto andariego que en los pequeños detalles de la vida cotidiana degustaba un exquisito cruasán sentado en un café, tenía un libro de vieja data entre las manos buscando seleccionar entre ratos una lectura propicia a la armonía del momento, de pronto cerraba el libro para subir insistentemente cual catalejo de larga vista la gafas metálicas de erudito que siempre usara.

En algún momento como imbuido en el fuego del conocimiento las piedras grises de sus ojos parpadean para mirar el alba queriendo revivir de su pecho los tráfagos de recuerdos trenzados, seleccionando aquel instante que ordenaba compulsivo la panoplia armamentista apretujada en el amplio salón de la Comandancia Militar donde estaba destacado, la dureza de la roca la tenia de frente a la forja de la severidad de su carácter de Comandante y estratega militar disciplinado dentro de la fortificación impenetrable de la muralla que le servía de resguardo.

En un instante de pensamientos errabundos desbocados las hojas del otoño con alas al viento parecen posar las nostalgias hondas en su corazón cansado, abrazándolo de frio y soledad en el instante  que la noche de los tiempos le temblaba en su espíritu contristado al recuerdo desafiante de los ideales de libertad en el mismo momento que el tricolor patrio ondeaba al viento para encontrarse con las huellas que iba dejando la noche bostezante al caminar.

Precisamente aquí detiene el anciano su vida delante del calendario zafándose de la claridad esplinatica  que obnubila la razón al final de nuestros días.

No obstante, como tomado de la mano del Ángel que lo guía se puso de pie y llego hasta donde yo estaba sentada, de pronto el pobre viejo entrado en años se encorvó  como una palmera monumental y me susurro al oído: -Me voy, siempre vale la pena caminar…

Puedo asegurarte que me conmovió ver alejarse aquel viejo cuerpo torturado, que como anciano escarabajo se perdía en la oscuridad dejando algunas rajaduras en el espíritu azafranado, mientras el velo de la noche parece evaporarse a toda prisa.

Aun veo brillar sus ojos aguamarina al recordar sus pasos cansados alejarse en caminata siempre grande y siempre sola en la eternidad del momento que todo lo torna opaco…

Artículos Relacionados

Comentarios

    No hay comentarios

La realidad existe como un absoluto objetivo: los hechos son los hechos, independientemente de los sentimientos, deseos, esperanzas o miedos de los hombres

Notifica.do Todos los Derechos Reservados 2019.

Powered by

CODASOR

Ir arriba