Incidencia de Petrocaribe en precios combustibles RD

En Editorial - General  por

En unas declaraciones del Presidente Luís Abinader, afirmó: “Si yo tuviera un Petrocaribe, los combustibles estarían más baratos”. «Las autoridades pasadas nunca pagaron el barril de petróleo por encima de 50 dólares porque tuvieron a Petrocaribe hasta el 2015 y por eso el precio de los combustibles era menos caro». Leer semejante aseveración, desnuda una gran debilidad en él, algo que podría perdonársele o pasar por alto a un ciudadano que le importe un carajo el acontecer político-financiero del país, pero nunca al Presidente de la República.

El Primer Mandatario debe cuidar con esmero cada cosa que exprese porque es noticia ipso-facto; antes de publicar un comentario, le sugiero lo discuta con su equipo de asesores (muy bueno, pero parece no se hace asesorar) y en caso contrario, documentarse muy bien sobre el particular. No debe olvidar que sus enemigos de hoy no son sólo los que desplazó del poder en el 2020, sino también quienes le colaboraron a ello, así como feroces especímenes dentro de la casa que con ojo avizor esperan el primer error para destrozarlo despiadadamente; y peor aún, quienes pueden defenderlo no se sienten motivados a hacerlo.

Ante la ignorancia de muchas personas acerca del tema Petrocaribe y su incidencia en el precio de los combustibles, la oposición hace añicos al gobierno. Uno de los tecnócratas más avezados en temas de esa naturaleza es el Ing. Ramón Alburquerque; sin embargo, lejos de arrojar luz a una población ávida de conocimientos, sólo expone las cosas que perjudican al gobierno y le benefician a él electoralmente hablando, con lo que ridiculiza al Presidente y le hace quedar mal ante sus electores y ganándolos como adeptos; otros con la debida autoridad y credibilidad no han sido oportunamente $motivados$ para exponer la parte que políticamente conviene al gobierno.

Se hace preciso señalar que el Acuerdo de Petrocaribe (del que República Dominicana es signatario y auspiciado por Venezuela en el año 2005), en ningún momento nos ha regalado petróleo ni sus derivados, tampoco rebajado el precio a este ni ninguno de los países de América Latina y el Caribe que participan. Ciertamente el mismo nos vino como anillo al dedo, al estar inmersos en una gran crisis financiera, provocada (entre otros factores) por la quiebra de Baninter. El petróleo es la base fundamental de la energía que motoriza al mundo; República Dominicana precisa de éste para respirar y Venezuela es uno de los mayores productores del continente.

Mediante ese acuerdo, el país accedía a comprar el petróleo de Venezuela al precio de mercado, pagable de 0 a 90 días el 60% de su factura, mientras que el 40% restante lo pagaba financiado al 1% de interés anual, en un plazo de hasta 23 años con un período de gracia de 2. Este financiamiento, el país tenía la opción de solventarlo con bienes y servicios de producción local (algunos de los cuales fueron proveídos, aunque no como se debió). Fue de gran ayuda para el país debido a que esos recursos (financiados a largo plazo y con blandos intereses) oxigenaron nuestra economía en el momento en que más los necesitábamos.

Tanto se habla de Petrocaribe que tiende hacer creer que Venezuela ha sido el principal proveedor de petróleo y sus derivados a la República Dominicana, cuando la realidad es que nunca lo ha sido; ese galardón le ha correspondido hasta el sol de hoy a los Estados Unidos. Las tres principales fuentes de abastecimiento del país han sido, EE.UU, México y Venezuela. Las facilidades en el pago de la factura petrolera de nuestro país no es algo que surge con Petrocaribe, sino 25 años atrás ya se había iniciado con don Antonio Guzmán, mediante el Acuerdo de San José.

El Acuerdo de San José, cuyos auspiciadores fueron México y Venezuela, fue suscrito el 3 de agosto de 1980, como mecanismo de cooperación mediante el cual se aseguraba a los países signatarios (Barbados, Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Jamaica, Nicaragua, Panamá y República Dominicana) el suministro de hasta 160,000 barriles diarios de petróleo (80,000 México y 80,000 Venezuela), además del suministro, el financiamiento de hasta el 20% de su factura petrolera, bajo condiciones especiales. 19 años después fue renovado el Acuerdo; sin embargo, en esta ocasión nuestro país quedó fuera del mismo.

¿Por qué tan cara la gasolina en nuestro país?

La carestía de la gasolina no es algo exclusivo de la República, ya que ello obedece a factores exógenos. Podría mencionarles a países con la gasolina mucho más cara que la República Dominicana; obviamente algunos dirán: «bueno Cristian, si analizas esos países a los que te refieres, tienen un salario mínimo mayor al devengado por los trabajadores dominicanos»; en honor a la verdad, razones no les faltan. Dado que hay países con la gasolina más cara pero sus habitantes tienen un mayor poder adquisitivo, analizaremos los de la región con similares salarios mínimos al nuestro que es de UD$244.00 y cuya gasolina se expende a UD$5.04/galón, por lo que con un salario mínimo podríamos adquirir 48.50 galones.

Si medimos la gasolina y entendemos que el salario mínimo dominicano es muy bajo, podríamos establecer la comparación en base este, y nos vamos a dos países cuyos salarios mínimos son inferiores al nuestro: Perú y Argentina; ambos con US$233.00 cada mes. El precio de la gasolina en Perú es de US$4.44, con lo que se compra 52.50 galones; y  de Argentina a US$3.76, lo que les permite adquirir 62 galones de gasolina. Si lo analizamos geográficamente, compartimos territorio con Haití, en donde el precio del galón de gasolina es el 50% del nuestro. Sólo 6 países en nuestro continente exhiben un precio mayor que el nuestro en su gasolina: Jamaica, Aruba, Canadá, Bahamas, Belice y Uruguay.

Un gran problema que tenemos en nuestro país es que apenas disponemos de 900,000 barriles como capacidad de almacenamiento del crudo y 1.5 millones de barriles de sub productos terminados en todas sus vertientes. Al refinar un barril de crudo, no se puede sólo obtener gasolina, sino todos los sub productos simultáneamente; en la pandemia, cuando todos los aeropuertos se cerraron fue necesario paralizar el refinado del crudo, ya que los tanques de combustible para aviones estaban colmados del fluido, por lo que no existía en donde almacenarlo. Ante esa situación, el país tuvo que importar el 100% de los sub productos derivados del petróleo, terminados.

En el país tenemos una refinería que apenas procesa el 20% de nuestra demanda nacional; la gasolina premium no tiene capacidad instalada para ser refinarla. El país tiene un consumo promedio de 40,000 millones de barriles de combustible al año. Al no ser productores de petróleo tenemos que importar tanto los 32,000 berriles refinados, como el crudo para refinar los otros 8,000. Son varios los factores que intervienen en los combustibles, desde la salida de los depósitos de Estados Unidos (nuestro principal proveedor) hasta los tanques de nuestros vehículos. La famosa fórmula con la que se obtiene el precio final del galón de combustible es: Precio al consumidor final = Precio de paridad de importación  (PPI = FOB + FT + SM + CB+ OC+ CMT+GAL)  + Impuestos (uno fijo por cada galón y el advalorem) + Márgenes comercialización + Transporte

Traduciendo, tenemos que el precio de paridad de importación lo componen el FOB, que es el precio del producto colocado en el muelle de salida, FT que es el flete, SM seguro marítimo, CB costos bancarios, OC otros costos, CMT cargo por manejo de terminal y GAL gastos administrativos por la ley. PFC= (44.3%) + (31%) +(0)+ (7%) +(6%) + (9.7%) + (2%). Es evidente, que hay algo que el gobierno dominicano no puede cambiar y es el PPI o precio de paridad de importación, ya que obedecen a factores externos. Si la gasolina premium nos cuesta hoy RD$287.60 el galón, el precio de paridad de importación es RD$127.41 (este es el precio que le cuesta al gobierno tener almacenado en sus tanques previo a la distribución) a partir de ahí, todo se queda entre los impuestos que cobra el Estado, los distribuidores, los transportistas y los detallistas.

En marzo del año 2020 (antes de de las elecciones), el barril de petróleo costaba US$20.48, el dólar al 54×1; mientras que la gasolina llegaba al consumidor a RD$223.10. ¿Por qué si estando hoy el petróleo a más de 4 veces ese precio, el dólar con 3 pesos más caro,  la gasolina nos llega RD$64.00 más que hace dos años? Es sencillo, evidentemente que la carestía del precio de los combustibles obedece a 3 factores fundamentales: a) la variación de la prima del dólar, los onerosos impuestos del gobierno (RD$90.00 cada galón), los beneficios de distribuidores, transportistas y detallistas. ¿Por qué Haití al lado nuestro la tiene a mitad de precio? No le aplica impuestos y los demás elementos no son tan onerosos como los nuestros.

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Autor

Cristian Hidalgo

Escritor, Ingeniero Civil de profesión y Realtor de oficio. Desarrollador de proyectos inmobiliarios, Asesor de Fideicomisos, Ley 189-11

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