La cuarenta

En Editorial - General  por

Cuando en República Dominicana hablamos de “La Cuarenta”, inmediatamente pensamos en aquella cárcel clandestina utilizada por el SIM, Nabajita y el tenebroso Johnny Abbes García, para torturar a “los comunistas” que no comulgaban con el régimen opresor del tirano Rafael Leonidas Trujillo.

Hoy sin embargo, nos referiremos a otra “cuarenta” que tampoco es la famosa canción interpretada por el bolerista Rolando Laserie; trátase pues, de la XL reforma a la Constitución Política de la República Dominicana, que desde ya está amarrando un segmento del gobernante Partido de la Liberación Dominicana.

Nuestra primera Constitución promulgada el 6 de noviembre del año 1844, ha sufrido tantas modificaciones que de ella muy poco queda en la vigente. Desde entonces, empezando por Pedro Santana y terminando en Danilo Medina se han producido 66 gobiernos dirigidos por 56 presidentes, algunos de los cuales han propiciado esas reformas para beneficio personal.

La primer enmienda a la Carta Magna se produjo el 25 de febrero de 1854 para suprimir el artículo 210, restringiendo los poderes del Ejecutivo y ampliando las facultades del Poder Judicial y del Congreso. Ese mismo año, el 23 de diciembre fue proclamada una nueva Constitución, a partir de la cual empezó el festival que hasta hoy convierte a la misma en un “pedazo de papel” de los gobiernos de turno.

En el año 2015, el actual Presidente de la República patrocinó la mas reciente reforma constitucional que como traje a su medida, en vez de llamarle “Constitución Política de la República Dominicana”, debería agregársele “de Danilo Medina”. Habilitar la reelección del mandatario trajo consigo, no sólo una onerosa carga al gobierno, sino también la reelección de un grupo de legisladores y alcaldes sin apoyo popular ni nada que exhibir.

El Presidente Danilo Medina ha dicho que será en marzo cuando se referirá a si se repostula o no para un tercer período. Lo cierto de todo ello es que la XL Reforma Constitucional se va a producir indistintamente vaya o no a correr por la presidencia el Lic. Danilo Medina.

El ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, cercano colaborador de Medina, manifestó que el tema de la reelección del Presidente es del pueblo dominicano y que serán los ciudadanos quienes decidirán que vuelva a ocupar el cargo en el próximo período.

Eso no es fortuito; a él lo mandaron a decir eso para que los dominicanos poco a poco vayamos metiéndonos en la psiquis la posible reforma constitucional. Se colige razonablemente que antes que el pueblo decida si quiere la reelección, ésta debe estar habilitada en la Carta Magna.

¿Por qué en marzo y no ahora? Porque entre marzo y el primer domingo de julio que se inicia la campaña interna, es un tiempo que aunque limitado es suficiente para modificar la Constitución y habilitar a Danilo para correr por la candidatura presidencial, o simplemente retirar el “nunca jamás” y que pueda presentarse a partir del 2024.

La decisión del Presidente de la República de presentarse como candidato, dependerá de las mediciones que en el mes de marzo se hagan a su popularidad, la del partido y la del gobierno. Si Danilo percibe que existe la posibilidad de que el PLD retenga el poder para las elecciones del 2020, a pesar de ciertas ronchas internas, saldrá en busca de su reelección, aunque Leonel y unos cuantos seguidores se vayan del partido.

Si entiende que por el contrario las posibilidades son remotas, dejará abierto el escenario a Leonel Fernández y otros tantos aspirantes, en donde sería un ganador seguro el ex mandatario; sin embargo, aunque simulará apoyarlo desde el gobierno, por otro lado estará apostando por su derrota para encontrar el camino despejado en las elecciones del 2024 con un contrincante interno abatido con el peso en su espalda de la derrota del partido.

Al oficialismo le hemos otorgado tanto poder, que su Comité Político es quien decide hasta el color de la ropa que vamos a vestir un día determinado; es realmente allí en donde reside la meca del poder. Algo tan serio como una reforma constitucional no debe depender de la voluntad de la dirección de un partido determinado. Nosotros como pueblo, debemos ser los guardianes de nuestra Constitución.

Para que los presidentes de turno dejen de una vez y por todas de modificar la Constitución cada vez que un capricho inunda su cerebro, debemos propiciar una nueva reforma, pero integral, no sólo para habilitar a una persona por satisfacer su ego. En una nueva reforma debemos incluir aspectos tan importantes como:

1. Que para ser Presidente de la República, se requiera ser además de lo actualmente contemplado, dominicano por jus solis y jus sanguinis (haber nacido en el país y ser hijo de ambos padres dominicanos). Ello así, porque ser hijo de uno de los padres de otra nación, le otorga ipso-facto la nacionalidad del país de ese padre, por lo que tendría inmediatamente la doble nacionalidad, y por vía de consecuencia un conflicto de intereses.

2. Un Referendo Consultivo, que exprese claramente que debe consultarse al pueblo sobre el tema que se pretende modificar en la Constitución; en donde sea necesario el voto favorable de las 2/3 partes de los sufragantes para que pueda reunirse la Asamblea Nacional en funciones de Constituyente.

3. Un Referendo Aprobatorio, para que previo a la proclamación de la nueva constitución, sea convocado el pueblo, en donde aprobará que la reforma a su constitución fue hecha conforme a lo que inicialmente se le consultó. Otra vez será necesaria la aprobación de las 2/3 partes del voto favorable de los concurrentes.

4. El Referendo Revocatorio. Si es cierto que 4 años no son muchos para un gobierno muy bueno, ese tiempo es una eternidad para uno muy malo. Ante esa situación, si la población está inconforme con un determinado gobierno que le ha decepcionado; que se convoque a un Referendo Revocatorio, y si las 2/3 partes de la población decide que se van; que se celebren nuevas elecciones.

No es difícil lograrlo, pero para empezar, debemos dejar de votar a cambio de un pica pollo, de una funda de comida, de una “ayudita” mensual o un empleo; para votar por la mejor propuesta, por el mejor discurso, por quien entendamos irá al Estado a servir y no a servirse. Por ahora, vamos a pedir que nos coloquen los debidos candados a nuestra Constitución.

La Constitución de Los Estados Unidos fue creada en 1787; y ratificada en cada Estado, un año mas tarde. Desde sus orígenes posee sólo 7 invariables artículos. Ha tenido 27 enmiendas, la última de las cuales fue promulgada hace 26 años. Un presidente de EE.UU tiene claro que su única posibilidad de repetir, es si opta por el período siguiente al de su primera elección. Respetemos nuestra Constitución.

 

Autor

Cristian Hidalgo
Cristian Hidalgo

Escritor, Ingeniero Civil de profesión y Realtor de oficio. Desarrollador de proyectos inmobiliarios, Asesor de Fideicomisos, Ley 189-11

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