Las 2 Rep. Dominicanas: La del presidente y la nuestra

En Editorial  por

Tradicionalmente los presidentes dominicanos suelen realizar cambios importantes de sus gabinetes en fechas como 16 de agosto y 27 de febrero, para “purificarlos” de aquellos que se han sustraído de los cánones de la ética, la moral y las buenas prácticas. Cuando un pueblo pide a viva voz que cambien funcionarios y de ello se hace caso omiso, quiere decir que estos actúan correctamente y quien está mal es el pueblo.

Así lo estableció nuestro Señor Presidente en el día de ayer en su discurso de rendición de cuentas, al señalar cuando se refería al caso Odebrecht, que “este gobierno no tiene nada que ocultar”. Podemos entender que el Señor Presidente actúe con impoluto criterio, pero sería una ignominia pretender vendernos que su gobierno procede como tal. Es evidente que existen dos Repúblicas Dominicanas: una en la que vive nuestro querido presidente y la otra en la que vivimos usted y yo.

Cuenta el mandatario que el año pasado nuestra economía creció un 6.6%. Esto nos coloca a la cabeza de toda América. En nuestros primeros cuatro años de gobierno se crearon 480,930 nuevos empleos; que solo en el 2016 se crearon unos 148,532. Del mismo modo, que desde el 2012 a la fecha, 1,072,400 dominicanos han pasado de la pobreza a clase media, y 400,000 superado su condición de pobreza extrema.

En nuestro país, Señor Presidente, la clase media no anda a pie, tampoco en motocicletas. El parque vehicular del 2012 era de 3,053,000 unidades, del que un millón correspondía a automóviles y jeepetas, y 1.5 millones a motocicletas. Al día de hoy, existen en nuestras calles según la DGII, 1.2 millones de los primeros y 2.1 millones de las segundas. Eso quiere decir que las 200 mil unidades de carros y jeepetas que aumentó nuestro parque vehicular, algunos de los cuales son por aumento de flotilla en las familias adineradas, los 480 mil nuevos empleos creados por nuestro Señor Presidente corresponden a un descomunal crecimiento en la industria del “motoconcho” que es lo que coincide con sus números; y el millón de dominicanos que ascendió a “clase media” se habrá ido a vivir al país en que vive el Señor Presidente, porque los he buscado por doquier en el que vivimos nosotros, y no los he encontrado.

El desarrollo de una nación reside en la creación de políticas públicas tendentes a ello y no en el apadrinamiento de la pobreza para graduarlos como parásitos sociales que dependan del gobierno. Cambiar todos los pisos de tierra por pisos de cemento podría lavar la cara de la choza en que viva un indigente, pero su rostro seguirá maltratado por el hambre y la miseria. No se trata de llevarles una funda con 2 libras de arroz y una de pastas para saciar su hambre de un día, sino ayudarlos a que generen su manutención para los 365 días.

Igualmente mófase nuestro querido presidente de una revolución educativa iniciada en el 2012 con la asignación del 4% del PIB a ese importante sector. Y ciertamente que asignó esos recursos; pero -para qué Señor Presidente? se creó una mafia interna en el Ministerio de Educación con la compra de terrenos para las escuelas, en donde cuadruplican el precio para de entrada llevarse la mitad; y cuando el propietario va a recibir su parte, se lo secuestran y le obligan tributar la mitad de ese cheque para esa estructura mafiosa. La calidad de nuestra educación es tan mala que conforme a la prueba PISA realizada a 72 países, el nuestro quedó dentro de los últimos cinco con peor nivel educación.

En lo que sí debemos tributar aplausos a nuestro querido Señor Presidente ha sido en su acertada política en materia de salud, en que ha universalizado la cobertura, logrando que el 70% de nuestra población cuente con algún tipo de seguro de salud. En el régimen subsidiado del SENASA existen unas 3,574,648 personas afiliadas, mientras que en el contributivo hay unas 3,473,894.

Hasta el día de hoy, nuestro Señor Presidente (según sus palabras), “ha realizado 160 visitas sorpresas en todo el país, lo que ha significado 960 proyectos productivos asumidos con las comunidades. Esto ha permitido la generación de más de 100,000 empleos directos”. A usted le están mintiendo presidente. No es cierto, imposible por demás que cada uno de esos proyectos genere mas de 100 empleos directos. Además esos préstamos blandos a los que usted se refiere de un 8% anual, solo se benefician de ellos la misma cofradía de siempre. Ese dinero no llega a los pobres como piensa usted. Lo primero que le dicen en la entrevista es “usted no califica”. O no se ha dado cuenta que el crecimiento es de apenas un 6.3%?

VIVIENDAS DE BAJO COSTO, UNA FARSA

Un significativo logro que se ha adjudicado nuestro Señor Presidente es el de la creación de fideicomisos para viviendas de bajo costo. La Ciudad Juan Bosch en Santo Domingo Este, con 25,000 viviendas y próximamente algo similar con 10,000 viviendas en Santiago. Parecería que son las únicas dos plazas que necesita atender el presidente en esa materia, pues los fideicomisos desarrollados en los pueblos del interior son una pesadilla desde la obtención de los permisos hasta el bono de compensación. Por un lado, el gobierno otorga un bono del 8% del precio de la vivienda a cada adquiriente; pero por otro lado, le cobra un 5% (3% de transferencia y 2% a la hipoteca) en flagrante violación a la ley 189-11 que establece todo tipo de exoneración impositiva para ese tipo de viviendas.

A diferencia de los adquirientes de este tipo de inmueble en la ciudad Juan Bosch, que ciertamente tienen garantizada una tasa fija del 8% anual hasta 20 años, los proyectos del interior tienen que pagar onerosas tasas de hasta un 18% anual. A eso le llaman en el buen dominicano, una farsa.

LA POLICIA Y CUERPOS ARMADOS

“Y con qué se casa un guardia?” Ha sido una histórica frase dominicana para poner de relieve el bajo nivel de salario con que cuentan policías y demás cuerpos armados. Recientemente fue promulgada la ley orgánica de la Policía Nacional, en la que se emplaza al presidente a realizar una serie de cambios para hacer ese cuerpo del orden, una entidad funcional y apartarla de los mal sanos intereses a que hoy responde. Empezó muy mal al anunciar un sueldo de miseria de RD$16,000.00 (US$340.00) para un agente de patrulla, que arriesga su vida cada minuto persiguiendo una delincuencia mas tecnificada y poderosa que ellos.

Debió empezar el Señor Presidente por desmontar los 31 inoperantes generales que conforme a la nueva ley están demás, auditar la nómina de la Policía, ya que 2/3 parte de sus miembros están en las casas de familiares y “segunda base” de políticos, generales, empresarios y periodistas, bañando perros y haciendo mandados. Depurar a los que se quedan y pagarles un salario digno nunca inferior a RD$47,000.00 (US$1,000.00), porque de lo contrario seguirán al servicio del sicariato algunos, otros alquilando sus armas de reglamento a la delincuencia común y otras tantas felonías a la Patria.

Refiérese nuestro mandatario a la recién promulgada ley 63-17 de Movilidad y Transporte “TERRESTRE” que será la acción que más notará la población a partir de la implementación del Sistema Integrado de Transporte Público, que iniciará en el Gran Santo Domingo y paulatinamente se extenderá al resto del país. El Sistema contará con las dos líneas de Metro, el Teleférico de Santo Domingo y sus extensiones, y el Sistema Urbano de Buses Alimentadores. El Señor Presidente parece que no leyó siquiera la parte introductoria de esa ley, ya que la misma no posee una sola frase que se refiera al Teleférico ni al Metro de Santo Domingo, cuyas estructuras operan al margen de la referida norma jurídica.

PLANTA PUNTA CATALINA

“Cuanto la central de Punta Catalina entre en operación a plena capacidad generará 5.5 millones de Mega Vatios/ hora, el equivalente a un poco más de la tercera parte de la demanda anual proyectada para el año 2018 en el país, a un costo de 7,5 centavos de dólar el KW/h”. Eso es RD$3.52/Kv, lo que quiere decir que el pueblo pagará no mas de RD$4.00 por kilo de energía, en vez de los RD$7.00 promedio que paga en el día de hoy.

Sin embargo, aunque esa es una acción que debe ser aplaudida por la población, no se trata de ello, sino del dolo producido tanto en la asignación del contrato a las empresas que la construyen, como en la calidad en que se usufructúa el terreno en donde se encuentra.

CASO ODEBRECHT

Lo mas esperado por la población era la posición adoptada por nuestro Señor Presidente respecto al caso de sobornos y sobrevaluaciones de las obras ejecutadas por Odebrecht en este país, único (tal vez) en donde no haya tenido consecuencias contra los infractores. El Presidente habló claro, como el pueblo esperaba que lo hiciera; sus palabras no se quedarán en el aire porque hay un pueblo que quiere sangre y sangre tendrá. Preparémonos para ver en los próximos días unos cuantos guardando prisión por ese escándalo internacional. Quiénes son? Los habrá del vecino del frente y de la propia casa, porque si hay algo que no podemos regatearle a nuestro Señor Presidente, es que no es blandengue, que cuando de salvar su pellejo se trata, que el mismo Satanás se lleve a quien tenga que llevarse.

Autor

Cristian Hidalgo
Cristian Hidalgo

Escritor, Ingeniero Civil de profesión y Constructor de oficio. Desarrollador de proyectos inmobiliarios, Asesor de Fideicomisos, Ley 189-11

Artículos Relacionados

Comentarios

  1. Carlos Gómez 28 Febrero, 2017 a las 8:11 pm
    /

    Veo que sigue el uso dominicano de decir que “conforme a la prueba PISA realizada a 72 países, el nuestro quedó dentro de los últimos cinco con peor nivel educación.” Lo que no es sino un modo de engañarnos. La realidad, cruel y descarnada, es que la RD, quedó la última y a bastante distancia del penúltimo. Puede comprobarlo en la página oficial de la OCDE:
    http://www.oecd.org/pisa/pisa-2015-results-in-focus-ESP.pdf
    Y le advierto que si comenzáramos un camino de mejoría, nos llevaría décadas ascender y mejorar en ese ranking.
    No le he de explicar que un sistema que deja entrar en la Universidad a jóvenes sin los fundamentos de Matemáticas, Física y Lectura, hace imposible que contemos con ingenieros, arquitectos y ni siquiera profesionales medios que favorezcan el desarrollo de un país.
    El presidente Medina, habla con faltas de ortografía, SI. Pero un presidente no cambia nada si no contamos con fundamentos. Saludos afectuosos.

La realidad existe como un absoluto objetivo: los hechos son los hechos, independientemente de los sentimientos, deseos, esperanzas o miedos de los hombres

Notifica.do Todos los Derechos Reservados 2017.

Powered by

CODASOR

Ir arriba