Ministra de la Juventud Kinsberly Taveras, digna de emulación

En Editorial  por

“El alto precio del servidor público” es el título de mi pasado artículo de opinión, en el que esbozamos la odisea que se precisa pasar en este país para llegar a un cargo público y servir a nuestro pueblo. Una persona podrá ser muy honorable, sería, de incuestionable moral, exitosa como empresaria y acreedora de todos los méritos que te puedas imaginar, pero sólo hasta que se decide incursionar en la política y afectar los intereses de otros. A partir de ese momento, te conviertes en el peor ser humano; si es una mujer casada, la tildan de infiel; si eres empresario, te coluden con el narcotráfico o la corrupción; si no eres nada y careces de todo, entonces te inventan que eres un fracaso; el objetivo es descalificarte para la posición que pretendes ostentar.

La actual ministra de la Juventud, Kinsberly Taveras Duarte, es una mujer que bien hace honor a su segundo apellido “DUARTE”, como el principal de nuestros patricios. Ante esta dama debemos inclinarnos reverentes, quitarnos el sombrero y bautizarla como “La dama de hierro” de la República Dominicana, por ser un referente, una figura icónica y emblemática; alguien a quien las nuevas generaciones deben emular como símbolo de superación, estudio, preparación, emprendimiento, rectitud, firmeza y cumplimiento de sus compromisos. Actualmente posee la edad de Cristo, es graduada Ingeniera Química, Magna Cum Laude de la UASD; y con apenas 23 años de edad, ya era alcaldesa de Pedro Brand (directora junta distrital, la más joven de todo el país).

Esa mujer no proviene de una familia adinerada de este país, pero tiene muy claro en dónde se encuentra y hacia dónde se dirige. En el año 2017, adquiere una compañía de carpeta, llamada OAR Imperio; y 3 meses después (en diciembre) se le estaba adjudicado el contrato para la recogida de 6,000 toneladas de basura en todos los sectores de Boca Chica, con un valor de RD$2,625,000. ¿Eso es legal? Sí. Antes de la licitación, se le había adquirido a la compañía los 5 camiones que demandaba el pliego de condiciones del concurso.

Para quienes no saben lo que es una “compañía de carpeta”, se lo voy a explicar: hay personas que se dedican a registrar muchos nombres comerciales en ONAPI, con los que constituyen compañías con el capital mínimo que exige la ley (RD$100,000.00); pero ese dinero sólo aparece en número, ya que nunca hay que demostrarlo. Esas compañías las tienen ahí listas, disponibles para alguien que desee comprarlas.

Si yo como comerciante de huevos (pero informal como persona física), leo en un periódico o me entero por cualquier otro medio que se ha abierto una licitación para suplir huevos, pero en las exigencias está que debe ser una compañía; pienso que si me pongo a iniciar desde cero (0) a constituir una, podría pasárseme el plazo de presentar mi propuesta para la licitación, por lo que recurro donde alguien que la tenga lista, le pago RD$25 o RD$30 mil pesos, pasa las acciones a mi nombre y otra persona de mi elección; y caso resuelto. Ya esa compañía está preparada para participar en la licitación para suplir huevos.

Como quien está detrás de esa compañía es una persona que en lo que realmente se está enfocando es en suplir huevos, se preocupará por hacer una oferta por la que el comité de licitación le adjudique el contrato (máxime si dentro de ese comité de licitaciones hay algún miembro al que por alguna razón le caemos simpáticos). Pues la compañía OAR Imperio, evidentemente presentó la mejor propuesta y fue beneficiada con el contrato. ¿Alguien escuchó algún cuestionamiento a esa licitación antes? Claro que no. ¿Por qué ahora?

Esta empresa, se pone a trabajar y producir, los cobros que hace los reinvierte, lo que hace que aumente su capacidad de producción; lo cierto es que al día de hoy, la que ayer era una simple compañía con RD$100,000 de capital, hoy tiene un patrimonio que le permite a una de sus socias una participación accionaria de RD$28 millones de pesos, lo que hace que sus acciones tengan un mayor valor.

Los primeros dos camiones que tuvo la hoy ministra de la Juventud, fueron adquiridos para suplir servicio al ayuntamiento de Sosúa en Puerto Plata, iniciándose como persona física, ya que no le exigían estar constituida como compañía. Para comprar esos dos camiones tuvo que tomar un préstamo con alta tasa de interés en una cooperativa; con los recursos que se ganaba terminó de pagar sus dos camiones, mismos que puso en garantía para sacar 4 camiones más y ofrecer sus servicios a otros ayuntamientos. ¿Recuerdan el merengue “Con medio peso” que popularizó El Zafiro?

Al quedarle bien a la cooperativa Coopapromer de Moca, porque sus niveles de producción les permitían cumplir oportunamente sus compromisos, se granjeó ampliar su capacidad de crédito, hasta el punto que hoy tiene financiamiento con dicha entidad por unos RD$26 millones de pesos, con los que compró una estación de combustible; y otro de RD$10 millones con los que compró un colegio domínico-chino. Además otro préstamo por RD$7 millones en Banesco para capitalización de sus empresas.

Cuando un cliente es 1-A, las entidades financieras le buscan para prestarle. Es así como otra cooperativa de Moca, llamada CoopDemo, también le financia RD13 millones de pesos, totalizando unos RD$55,000,000.00 (cincuenta y cinco millones) los acumulados en préstamos al día de hoy. ¿Cuál es el problema que una persona patrocinadora de empresas económicamente activas, haya declarado tener un patrimonio de RD$74 millones de pesos, cuando tiene deudas por RD$55 millones?

Yo lo que creo realmente es que por los francotiradores, por los sicarios de la moral y buen nombre, por los envidiosos, por las aves de rapiña que todo lo del otro lo viven criticando, esa joven es hoy objeto de un inmerecido cuestionamiento ante un pueblo ignorante que todo lo que ve publicado en redes sociales y otros medios lo da como bueno y válido, sin saber que detrás de esas acciones malsanas y perversas se esconden facinerosos cuyo único objetivo es sorprenderle en su buena fe, para que se hagan eco de semejantes aberraciones.

El Señor Presidente de la República, Luís Abinader, no debe dejarse sorprender en su buena fe, destituyendo de su gabinete a alguien que podría ser la persona más digna e idónea para ocupar el mismo. Eso es precisamente lo que pretenden sectores de la sombra, que vayan a las posiciones personas en chancletas, para que se presten a todas sus fechorías ante las tentadoras ofertas que nublan su razón. Para una persona que deba RD$55 millones de pesos, tener RD$74 millones no es nada.

A esa joven, lejos de pretender asesinarla moralmente por su habilidad para los negocios, por su valentía y gallardía para arriesgarse a emprender, por los ovarios que tiene; lo que debería es hacérsele un reconocimiento público como digno ejemplo que la juventud en este país tiene la oportunidad para desarrollarse a temprana edad en el ámbito empresarial; que trabajando digna y honradamente se puede llegar a rico; y erradicar de la mente de nuestros jóvenes, que sólo pueden lograrlo metiéndose a la música urbana, siendo firmados como peloteros o vendiendo drogas en nuestras calles. Kinsberly, mi respeto y admiración para usted.

Autor

Cristian Hidalgo
Cristian Hidalgo

Escritor, Ingeniero Civil de profesión y Realtor de oficio. Desarrollador de proyectos inmobiliarios, Asesor de Fideicomisos, Ley 189-11

Artículos Relacionados

Comentarios

    No hay comentarios

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Nos reservamos el derecho de no publicar los comentarios con palabras difamatorias e injuriosas. Por lo que, las personas que en sus comentarios violen la ley 6132 sobre expresión y difusión del pensamiento, entregaremos su identidad a las autoridades correspondientes para los fines de lugar.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

La realidad existe como un absoluto objetivo: los hechos son los hechos, independientemente de los sentimientos, deseos, esperanzas o miedos de los hombres

Notifica.do Todos los Derechos Reservados 2020.

Powered by

CODASOR

Ir arriba