El Watergate de Ricardo Martinelli en Panamá

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Desde el ascenso de Juan Carlos Varela a la Presidencia de Panamá en el año 2014, parecería que su primera misión era meter tras las rejas a quien en el anterior período había sido su presidente (mismo del que era vicepresidente), el empresario Ricardo Martinelli, quien ante tan brutal persecución se vio compelido a abandonar el país y auto exiliarse en los Estados Unidos, en donde por los cargos que le habían fabricado Varela y su jefe del Consejo Nacional de Seguridad, Rolando López (Picuiro), fue solicitado en extradición, posteriormente apresado en EE.UU y recluido durante un año en una cárcel federal de ese país, desde donde finalmente fue extraditado a Panamá el pasado año.

Es importante señalar que en el año 2009, los partidos Panameñista, liderado por Varela y Cambio Democrático, liderado por Martinelli, establecieron una alianza a través de la cual se creó la llamada «Alianza por el Cambio» que llevo a ambos líderes a ocupar la presidencia y vicepresidencia de Panamá en el quinquenio 2009-2014, ganando Varela las elecciones para el período siguiente (2014-19) por la Alianza “El Pueblo Primero”, formada por los partidos Panameñista y Popular,  con el respaldo del movimiento político “Los Gallos de Verdad”, personas disidentes del MOLIRENA y otros sectores del país.

Con tan arbitraria y desacertada actitud, el entonces presidente Varela, parece no haber superado que Martinelli no obstante haber obtenido apenas un 5.2% en el proceso electoral del 2004, se convirtió en la principal fuerza de oposición en el año 2009, a la que finalmente no le quedó otra alternativa que adherirse (para no quedarse solo) y conformarse con la candidatura vicepresidencial, cuando hasta ese momento había ocupado siempre la presidencial de su «poderoso» Partido Panameñista», obteniendo Martinelli una arrolladora victoria con mas del 60% de los votos.

Al no encontrar Varela actos dolosos de la gestión de Martinelli en la que pueda involucrarlo, lo acusó de valerse de su alto rango para a través de equipos especiales espiar (vía telefónica) a los adversarios a su gobierno, derivándose de ello cuatro cargos por los que el Ministerio Público de Panamá pedía 21 años de prisión. El pasado viernes 9 de agosto, el tribunal que conocía el caso, compuesto por 3 jueces, lo absorbió a unanimidad de todos los cargos que se le imputaban, quedando inmediatamente en libertad de la prisión domiciliaria que sobre él pesaba.

La génesis de semejante adefesio de retaliación política y resentimiento albergado por Juan Carlos Varela, se produce cuando el 30 de agosto del 2011 fue separado de su cargo de canciller del país, mismo que compartía con el de vicepresidente de la república, tras serle sugerido por el presidente Martinelli que renunciara del mismo y este desafiar su autoridad al expresarle que «él tenía la facultad para destituirlo». Varela nunca le perdonó a Martinelli tal acción ejecutiva, jurándose a sí mismo pasarle la factura a la menor oportunidad que se le presentase, misma que apenas tardó 3 años.

Según la Constitución Panameña en su artículo 178, «los ciudadanos que hayan sido elegidos Presidente y Vicepresidente de la República no podrán ser reelegidos para el mismo cargo en los dos períodos presidenciales inmediatamente siguientes». Cumplidos esos dos períodos (2014-19 y 2019-24), le queda despejado el camino a Martinelli para ser nueva vez presidente de la República de Panamá en las elecciones del 2024.

Lo que pretendía Juan Carlos Varela y no logró, fue inhabilitarlo de por vida como candidato presidencial, en atención al 180 constitucional que establece «no podrá ser elegido Presidente ni Vicepresidente de la República quien haya sido condenado por delito doloso con pena privativa de la libertad de cinco años o más, mediante sentencia ejecutoria proferida por un tribunal de justicia». Hoy sin embargo, paradójicamente al dejar el poder, el ex presidente Varela es sospechoso de ser parte del entramado de sobornos de la brasileña Odebrecht, por lo que podría ser procesado en los próximos meses.

A diferencia del resultado del «Watergate de Richard Nixon», quien a raíz de ese fatídico escándalo se vio compelido a «renunciar» de la presidencia de los EE.UU, por ser culpable de dicho delito; el «Watergate de Ricardo Martinelli», en que fue declarado inocente; a juzgar por un pueblo que a viva voz lo aclama, lejos de inhabilitarlo como pretendía Varela, se convertirá en una catapulta que lo llevará al solio presidencial en el siguiente proceso electoral que será celebrado en el 2024. Martinelli, es el segundo presidente que mas alto porcentaje ha logrado para ganar las elecciones desde la dictadura Noriega; sólo superado por Guillermo Endara en el 1989.

Autor

Cristian Hidalgo
Cristian Hidalgo

Escritor, Ingeniero Civil de profesión y Realtor de oficio. Desarrollador de proyectos inmobiliarios, Asesor de Fideicomisos, Ley 189-11

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