La intervención, única salida a la crisis de Venezuela

En Editorial  por

En el día de ayer domingo 20 de mayo fueron celebradas las elecciones presidenciales de la República Bolivariana de Venezuela, en la que con un padrón electoral superior a los 20 millones de electores, apenas concurrieron a sufragar el 20% compuesto por el chavismo, servidores del Estado y otro número menor de ciudadanos que de alguna manera reciben subsidio del gobierno, que obligados por el chantaje no les quedó otra alternativa que sumarse al circo.

Ilusos como ingenuos, los “opositores” Henri Falcón y el evangelista Javier Bertucci, pensaron que desafiando el boicot abierto al proceso electoral podían imponerse al presidente Maduro, quien tiene el control absoluto de todos los organismos oficiales, incluyendo el Consejo Nacional Electoral (CNE), la Asamblea Nacional Constituyente y el Poder Electoral. Como era de esperarse, Nicolás Maduro impuso su reelección que conforme a la Constitución de Venezuela culminaría en el año 2025.

Previo a conocerse los resultados de lo que diría Gabriel García Márquez “crónica de una muerte anunciada”, ya los Estados Unidos, la Unión Europea y varios países latinoamericanos habían advertido que no reconocerán los resultados de semejante matadero electoral. El pasado viernes, el gobierno de Donald Trump agregó a Diosdado Cabello, un aliado clave de Maduro, a una creciente lista de altos funcionarios sancionados financieramente, acusándolo de narcotráfico y desvío de recursos.

El éxodo de venezolanos de los últimos años supera los  dos millones de personas; sumado a que diariamente centenares de ellos abrumados por el hambre y la desesperación cruzan las fronteras en busca de mejor suerte. El drama que en los actuales momentos vive la familia venezolana es desolador; permitir seis años mas el nefasto régimen que encabeza Nicolás Maduro, sería producir un holocausto, un crimen de lesa humanidad que impactaría negativamente a toda la región.

“No se puede esperar resultados diferentes haciendo lo mismo siempre”. La solución a la crisis venezolana no está en la celebración de nuevas elecciones con los mismos árbitros; tampoco basta que la gente se arroje a las calles a protestar sin que una fuerza superior le apoye. Ya es hora de que se forme una simbiosis entre la oposición venezolana y los Estados Unidos, en donde los primeros produzcan las condiciones para que los segundos intervengan ese país, lo organicen y convoquen elecciones en todos los niveles para  reinstaurar la democracia y la apertura al mundo de ese hermano país.

La comunidad internacional sin proponérselo, se está haciendo cómplice por omisión del exterminio de esa nación suramericana; su indiferente mirada al clamor popular les convierte en verdugos de su desgracia. No conozco ningún héroe o líder que sea pusilánime; por una causa se hace necesario ofrendar la vida misma si necesario fuese. Los gobiernos del continente deben solidarizarse con el pueblo venezolano; juntos buscan una alternativa para librarlo de su opresor, o abrimos las puertas para acogerlos en nuestros territorios y dejarle Venezuela a Maduro y su grupo. Hoy por ellos, mañana por nosotros.

 

 

Autor

Cristian Hidalgo
Cristian Hidalgo

Escritor, Ingeniero Civil de profesión y Constructor de oficio. Desarrollador de proyectos inmobiliarios, Asesor de Fideicomisos, Ley 189-11

Artículos Relacionados

Comentarios

    No hay comentarios

La realidad existe como un absoluto objetivo: los hechos son los hechos, independientemente de los sentimientos, deseos, esperanzas o miedos de los hombres

Notifica.do Todos los Derechos Reservados 2018.

Powered by

CODASOR

Ir arriba