El retorno o la sepultura de Leonel

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Hay una frase del príncipe Maquiavelo que reza: “no hay que atacar al poder si no tienes la seguridad de destruirlo”. Sin embargo, cuando se está revestido del poder de hacerlo, debe ser calculado cada paso que damos porque con ellos podríamos llevarnos por delante a inocentes que pagarían las consecuencias de nuestras malas acciones.

Nadie ignora que el Dr. Leonel Fernández, aspira dirigir los destinos de la nación dominicana para el próximo período constitucional. Las últimas encuestas que se han realizado marcan una mejoría de su imagen en la percepción popular que dependiendo las acciones que encamine en los próximos meses pueden convertirlo en el próximo presidente, o arrojarlo a las páginas negras de la historia como un político que luego de vivir la gloria del invicto, no fue capaz de recuperar el poder cedido.

Para llegar a presidente hay que ser antes candidato. Ahí reside el problema para Fernández, quien deberá salvar muchos obstáculos para imponer su candidatura en un partido donde ha quedado demostrado que no hay mas líder que el mago de la firma de los decretos, y donde las lealtades parecen exponerse cual si fueran acciones en una bolsa de valores; éstas caerán en las manos de quien ostente el poder del momento.

El presidente Danilo Medina, quien aunque no quiso ponerle los candados a la Constitución, es un “hombre de palabra” y dijo que este sería su último período de gobierno; el miembro del CP Felucho Jiménez declaró que el presidente le había autorizado a decir que no se va a repostular; los ministros de la Presidencia Gustavo Montalvo y José Ramón Peralta, hombres del aposento del mandatario, de igual manera afirmaron que el presidente no va. ¿Cuesta tanto tomarles la palabra?

Dr. Leonel Fernández, ex-presidente de la República Dominicana y presidente del PLD

El Dr. Leonel Fernández lleva consigo el impecable traje de la prudencia; sin embargo al cruzar un río debemos quitarnos los zapatos y “arremangarnos” los pantalones. A un presidente no se le disputa un proceso interno, y eso lo sabe Leonel mas que usted y que yo; por ello, su candidatura dependerá siempre de que el presidente no aspire; pues por muy fuerte que soplen los vientos, siempre habrá un ventarrón que con mas poder soplará.

En estos momentos el doctor Fernández se encuentra a la orilla de un río que por las continuas precipitaciones aumentó su caudal y que debe necesariamente cruzar para estar a salvo, o se expone a ser devorado por las fieras que lo persiguen. Se encuentra finamente vestido, por lo que tiene dos opciones: a) quedarse con su bello traje ataviado al cuerpo a la espera de que el río baje a sabiendas de que aún así tendría que quitarse los zapatos y recogerse un poco los pantalones, exponiéndose a ser alcanzado antes por las fieras; o b) quitarse los zapatos y el traje, cruzar inmediatamente el río y saberse a salvo.

En los actuales momentos, el camino para Leonel está despejado, pero debe tomar la firme decisión de anunciar al país que dado el desinterés de su compañero presidente de seguir en el cargo mas allá del año 2020, desea volver a servirle a su pueblo desde la Primera Magistratura del Estado; hacerse proclamar candidato por pequeños partidos aliados y otros tal vez no tan pequeños, pero que desearían llevarlo en su boleta presidencial. A diferencia del presidente, en el PLD no existe alguien que pueda disputarle una candidatura interna a Leonel; por lo que un congreso elector sólo iría a ratificarlo como candidato.

El actual gobierno tiene la suerte que no posee oposición; y la única que tiene es un monstruo sin cabeza del que su propio partido forma parte. Ello sin embargo no será eterno, la gente se cansa y los encantos del PLD están coqueteando con el umbral. Si aun usufructúan las mieles del poder es porque no se ha articulado un proyecto de nación en manos de actores creíbles, sino por el contrario, repetir funestas manifestaciones del pasado.

Después del poder, nada hay tan excelso como saber tener dominio de su uso. Según Baldassare Castiglione “cuando el jefe puede lo que quiere, se corre el gran riesgo de que quiera lo que no debe querer”. El amagar y no dar de Leonel, le arrastrará al 2018, en donde al presidente se le podría despertar el interés de continuar, si es cierto que la reelección depende del pueblo, no es menos cierto que la repostulación dependerá del presidente. Los caminos largos y pedregosos se empiezan a recorrer temprano.

 

Autor

Cristian Hidalgo
Cristian Hidalgo

Escritor, Ingeniero Civil de profesión y Constructor de oficio. Desarrollador de proyectos inmobiliarios, Asesor de Fideicomisos, Ley 189-11

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