Danilo Medina, un antes y un después

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Hay una frase muy arraigada en la expresión popular que dice: “quien no ama a su patria chica, mucho menos podrá amar a su patria grande”. Algo muy contrario dice el gran filósofo Séneca: “ninguno ama a su patria porque sea grande, sino porque es suya”. Son dignos de admirar las personas que se han destacado en las actividades en que se desenvuelven, y siempre llevan enarbolada la bandera de su patria chica. En el arte cabe resaltar a Sergio Vargas de Villa Altagracia, Quinito Méndez de Padre Las Casas, Héctor Acosta (El Torito) de Bonao. En la política puede señalarse a Hipólito Mejía de Gurabo, Félix Bautista y Lucía Medina (hermana del presidente) de San Juan, entre otros.

Convencido de ello es que no me explico cómo teniendo la provincia San Juan a un presidente que agotó su primer cuatrienio y consumiendo el segundo; la persona con la capacidad de crear las condiciones del desarrollo de este pueblo rico en yacimientos de oro, tierras fértiles que producen todo cuanto en ellas es sembrado, varias hidroeléctricas, preñado de monumentos históricos, declarada provincia ecoturística mediante la ley 163-05 en el año 2005, en la que se establecen una serie de facilidades impositivas y arancelarias para su desarrollo; se haya mostrado indiferente hacia un pueblo que lo único que ha hecho ha sido acogerlo en sus brazos.

Sin embargo, observado la célebre frase de José Martí que dice: “El sol quema con la misma luz conque alumbra. El sol tiene manchas. Los agradecidos ven la luz. Los desagradecidos ven las manchas”. Mis ataques al presidente Danilo Medina, no son personales, es por lo que acabo de enumerar en los primeros dos párrafos de este escrito. No obstante a ello, es importante destacar que la República Dominicana tendrá a su salida del poder un “antes” y un “después”. Ha encabezado un gobierno histórico en el que aun no se aprecian los frutos pero que están cargados de excelentes resultados.

Los hijos de familias pobres serán también pobres, a menos que se eduquen. En materia de educación, el presidente ha producido una real revolución educativa, en la que ha cimentado escuelas de jornada extendida en toda la geografía nacional, en las que desde las 8:00 AM hasta las 4:00 PM, albergan a los estudiantes, proveyéndoles desayuno, almuerzo y merienda de buena calidad, uniformes y útiles escolares, mas una educación que si no se puede tipificar como excelente, tampoco es mala. Concomitantemente con eso, dota al hogar de una tarjeta de “SOLIDARIDAD” en la que incluye seguro médico, subsidio energético, bono gas, y una determinada cantidad de dinero para alimentos.

Eso le permite a los hogares dominicanos que tradicionalmente han vivido sumidos en la mas abyecta miseria, cuyas madres no habían podido integrarse al aparato productivo porque el deber les hacía cuidar de sus hijos, que durante la jornada laboral pueden trabajar y prepararse académicamente, mientras el gobierno se encarga de cuidarles, vestirles, alimentarles, recrearles y educarles a sus hijos, aportando de esa manera a la sociedad, hombres de bien.

Es cierto que hemos heredado del pasado, una avalancha de corruptos y delincuentes que aun siguen enquistados en todos los estamentos de nuestra sociedad; sin embargo, es como el historial crediticio de una persona; en la medida en que pasa el tiempo y la ésta cuida de su crédito, ese mal historial va desapareciendo hasta que se logra el objetivo planteado. Si nosotros como padres de familia formamos en nuestros hogares a hijos con buenos valores, mas la educación que adquieren en las escuelas, llegará el día en que tal como ocurre en Suecia, con una población similar a la nuestra, el presupuesto destinado para cárceles tendrá que ser utilizado en otras actividades propias del Estado, porque tendremos una población libre de delincuencia, de corrupción, en donde se respetará el derecho a la vida, en fin, una sociedad limpia como la deseamos todos.

Las políticas públicas encaminadas por el actual gobierno, nos llevan a recordar aquella frase del Presidente John F. Kennedy, el 20 de enero de 1961 cuando se investía como XXXV presidente de los Estados Unidos: “No preguntes lo que tu país puede hacer por ti; pregunta lo que tú puedes hacer por tu país.” En los actuales momentos, los organismos internacionales nos han retirado las “ayudas” que nos suministraban como país pobre, al constatar que nos hemos convertido en la 8va. Economía de América Latina y El Caribe.

Uno de los mayores problemas que negativamente ha impactado al país en materia de producción ha sido el histórico déficit energético. Aunque es una iniciativa del Dr. Leonel Fernández, quien desde el año 2006 concibió la construcción de una moderna termoeléctrica, para lo cual mediante el decreto 62-06 declaró de utilidad pública unos terrenos en donde posteriormente fue declarado parque nacional, no es menos cierto que ha sido el actual presidente Danilo Medina, el que lo ha asumido, constituyendo Punta Catalina, la solución definitiva a ese cáncer del que hemos padecido durante toda una vida.

En términos generales, no podemos pretender que vamos a desarrollarnos como pueblo dejando sólo al gobierno cargar cruz tan pesada; si todos y cada uno de nosotros hacemos nuestro aporte, terminaremos arraigando en nuestra memoria la necesidad de crear las condiciones de aportar al Estado y erradicar esa tendencia que aun subyace de a la menor oportunidad ordeñarlo como si de una vaca se tratara.

Autor

Cristian Hidalgo
Cristian Hidalgo

Escritor, Ingeniero Civil de profesión y Constructor de oficio. Desarrollador de proyectos inmobiliarios, Asesor de Fideicomisos, Ley 189-11

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